Dos apartamentos que te harán amar el textil

El post de hoy es muy especial porque en él he querido presentar dos apartamentos diferentes entre sí, pero que desmuestran una misma pasión por el textil. Ambos se caracterizan por la sencillez en la elección de muebles, de la paleta de color de las paredes y, en sí, en el esquema del propio apartamento. Son espacios sencillos, que huyen de las complicaciones de estilo y que abogan por los materiales naturales y, sobre todo, por la presencia del textil, tanto en dormitorios como en salones, recibidores o comedores, para demostrar que el textil por sí mismo es capaz de transformar completamente un espacio.


En este apartamento neoyorquino, femenino y bohemio, la escasez de metros no es problema para desplegar grandes dosis de nostálgica frescura: estores de caña y cojines de terciopelo se encargan de un sorprendente mix que me apasiona. Por cierto, en la tienda online diezxdiez puedes encontrar cojines de terciopelo en esta misma gama de color.






Recuerdo un profesor que siempre decía que el textil es muy agradecido. Y no puedo estar más de acuerdo. Fijaos en el dormitorio sobre estas imágenes: una cama sencilla, en una habitación estrecha, limitada por las dos ventanas y con pocas opciones de mobiliario. Los visillos de color cuero, los cojines de satén marrón y la colcha de terciopelo devoré en azul son la verdadera esencia de un espacio muy acogedor. De hecho, si se hubiera optado también por textiles pero en otra gama de color: por ejemplo, una alfombra en blanco y negro, un visillo o estor blanco y cojines étnicos o de print animal, el resultado habría podido ser completamente distinto. Nada como los textiles para renovar cien por cien una estancia con no demasiado desembolso y, sobre todo, en muy poco tiempo. O para renovar de cara al invierno, o para aligerar de cara al verano. Hip, hip, hurra por los textiles!! 


Y vamos con el segundo apartamento.


Está en la ciudad, pero tiene todo lo que se le puede pedir a una casa de campo. Madera lavada, toques (muchos) de color verde, tanto en tejidos como en los objetos de decoración, también una buena porción de mobiliario vintage recuperado de esencia rústica, y un no-sé-qué de relajado que campea por cada rincón.



Una cocina pequeña, pero con todos los cacharros a la vista y un espacio central para sentarse y disfrutar de un chocolate caliente, perfecta para cocinar y para ser vivida. Un comedor sin pretensiones, con una mesa sencilla y dos bancos, también con los toques de verde que recorren toda la vivienda.  







Se contagia la forma de vivir, sosegada y relajada, que intuyo de sus propietarios. Y se contagia también el gusto por recuperar y dar nueva vida a objetos y mobiliario. En el dormitorio, dos hojas de ventana mallorquina hacen las veces de fondo para dos mesitas, que no son más que dos sillas. Dos flexos gemelos juegan a la simetría mientras que la colcha de lino  vuelve a conectar con el espíritu natural y auténtico de toda la casa. 

Apetece darle una oportunidad a los textiles, ¿verdad? Yo, entre otros muchos flechazos, ya que ando buscando algo de textil para casa, he estado mirando esta funda nórdica. No es fácil encontrar ropa de cama de 180!  



Post redactado según el Código de Confianza C6C.

0 comentarios:

Me encantará comentar esta entrada contigo

© Ministry of Deco | Diseño por Photonica