Por esta cocina me volvería clásica


Una cocina de las que te hacen pensar en chocolate caliente en invierno, y en hojaldres caseros, y en pucheros a fuego lento. Cualquiera se vuelve clásica y deja de mirar las últimas tendencias, y las superficies despejadas, pulidas y antibacterias para caer herido de muerte ante la belleza de una cocina clásica, con una isla central alrededor de la cual, estoy segura, gira toda la vida familiar.



Hasta un yogur en mitad de una noche de insomnio apoyados en esta isla me parece poético. Un rincón para el lavado (intuyo un lavavajillas empotrado, no todo va a ser clásico), otra para la preparación de alimentos, otra para cocinar, una vitrina con puertas de cristal para almacenar y la ya nombrada isla central hablan de una distribución prácticamente perfecta.


Los azulejos tipo metro, tan de moda, revisten las superficies, y el mármol blanco hace lo propio en la segunda zona de fuegos. Las puertas de madera, lacadas en un suave color gris, y las lámparas de latón crean un conjunto neutro y sereno. Por decir que algo falta, colocaría algunos taburetes  para tomarnos el café bien cómodos mientras se acaban de hacer las galletas. 


imágenes: light locations

2 comentarios:

monica Pastor juan dijo...

Adoro esas cocinas tan grandes. Tuve la suerte de disfrutar de una como esa durante tres años, y se me acabó el chollo... snifffff. Lo que de verdad no me gusta es no tener chimenea sobre los quemadores. Hasta las mejores campanas que aparecen y desaparecen detrás de la cocina dejan escapar muchos humos. Y no veas cómo se ponen las lamparitas... Si cocinas, claro. Besos, y gracias por las imágenes.

Anónimo dijo...

A mi gusto le falta un par de detalles para ser maa cómoda, por ej. Veo que el hervidor eléctrico y la tostadora están extremos opuestos,demasiado ordenada, le falta un poco más de naturalidad. Pero bueno, sólo es una opinión.

Me encantará comentar esta entrada contigo

© Ministry of Deco | Diseño por Photonica